Ocres, naranjas y amarillos
Calles húmedas y veredas crujientes.
La tardecita cayendo más temprano
y yo en casa mimado por tus manos.

Foto de cottonbro

Lluvia regada por el viento.
Prado con frío despierto.
La taza calentando tus manos
con el té que tanto te gusta cómo preparo.
La camiseta que apenas te cubre
resalta tu ser libre.
Te observo a distancia
contemplando tu elegancia.

Foto de Andrea Piacquadio

Hice lo que me pediste, dejé todo como querías y te hice el gusto.
Hablo como te gusta, no toco ese tema y la comida siempre casera y recién hecha.
Cansado te pedí un favor y me dijiste que no me aprovechara.
-La comida está en el horno-
Dije un día mientras agarraba la maleta.
-Y el anillo en la mesa-

Foto de Mantas Hesthaven

Caricias en el sillón de terciopelo. Qué lindas tus manos por mi pelo.
Te rodeo con mis brazos en un tierno abrazo.
Susurros al oído. De tu encanto caigo derretido.
Pero el cuarto está vacío con silencio sombrío.
Me paraliza el recuerdo, lo inmóvil de tu cuerpo.
Como un río fluyendo, veo tu sangre corriendo.
Adelanto la mano pero en vano. Ya no estás a mi lado.

Foto de Cotton

Entro y me pierdo, en tan glorioso momento.
Suspiras y agarras muy fuerte la cama.
Qué preciosa esta vida. No más contenida.
Nuestras almas se funden. Ya nada confunde.

Foto de Dainis Graveris

Mis ojos convencidos sentenciaban Es ella.
Mis oídos concentrados decían Sólo ella y yo.
Mis manos nerviosas sugerían Despacito.
Mis pies ansiosos pedían Acercate.
Mis labios animados gritaban Juntémonos.
Y de mi boca salió un Hola ¿Cómo estás?
De la suya un Bien ¿Y vos?
Y del puño de su novio un Volá, gil.

Foto de Andrea Piacquadio

Te encontré y no me pude contener.
La sensación no supe describir.
La emoción no pude comprender.
Mi corazón no sabía qué hacer.
Mi mente no quiso entrometer.
Mis manos querían recorrer.
Y mis labios no se podían detener.

Foto de Edward Eyer

Te digo al oído, un poquito dormido.
Mi vida es completa contigo en ella.
Acarician tus manos mis pelos mojados.
Y de dulce manera me rozas y besas.
Riendo y llorando me vas contando,
que dentro tuyo algo se está formando.

Foto de Toa Heftiba

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